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Columnas

09 Agosto 2019 | Karin Moore | Sociedad

¿Están preparadas las organizaciones para la Generación Z?

Mis años de docencia me han permitido conocer de cerca a los nativos de la llamada generación Z, nacidos entre 1995 y 2010. Representan el 26% de la población mundial – la generación más numerosa del planeta – y su ingreso al mercado laboral supone todo un reto. Desde el 2017 han comenzado a convivir hasta cuatro generaciones en las distintas organizaciones: los baby boomers (1946-1964); los X (1965-1980); la generación Y o millennials (1981-1994); y la generación Z.

Lo que define a esta generación es que son hiperconectados y 100% digitales. Creativos, autodidactas y autosuficientes. El 33% aprende vía tutoriales en internet. Más del 20% lee en tablets y dispositivos electrónicos. Y el 32% hace todas sus tareas y labores online.

Se diferencian de los millenials por su pragmatismo. De acuerdo al informe Graduate Employment Study de 2017, el 18% de los graduados desean trabajar en pymes y solo luego de adquirir experiencia, emigrar a grandes empresas. Para ellos es importante sentir que su trabajo contribuye a la sociedad y compartir los valores de la empresa. Según el estudio de Job Today, un 60% aspira a un empleo que tenga un impacto global.

¿Están preparadas las organizaciones para la llegada de la generación Z? Claramente no. Necesitamos adaptar el mercado laboral y las empresas a las características de los nuevos profesionales y adoptar los cambios que respondan a sus expectativas. El reto para las empresas es cambiar la forma de hacer las cosas y el desafío para la legislación laboral es reducir la rigidéz de las normas que dificulta esos cambios.

Debemos crear entornos de trabajo que fomenten el uso de la tecnología y las habilidades digitales de los trabajadores, generando oportunidades de aprendizaje constante y retos en la carrera profesional. La generación Z busca líderes – no jefes – que sean referentes, y organizaciones con estructuras horizonatales que permitan el diálogo y el trabajo en equipo.

Es indispensable avanzar en flexibilizar la distribución y duración de la jornada, de la mano de la tecnología que permite el trabajo a distancia y que facilitan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Junto con promover entornos colaborativos que incentiven la cocreación, la innovación, y la comunicación abierta.

En el contexto actual, marcado por la automatización y la necesidad de expertos en áreas tecnológicas, la llegada de la generación Z es una excelente noticia.