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Columnas

25 Septiembre 2017 | Rodrigo Cerda | Macroeconomía

Las claves del Presupuesto 2018

El 30 de septiembre ingresará al Congreso el último proyecto de Presupuesto de este Gobierno, que regirá en el año 2018. Este debe ser uno de los proyectos más relevantes del año por los niveles de recursos que involucra. Sólo para tener una idea, en 2016 la ejecución presupuestaria fue de US$58.866 millones y en 2017 alcanzaría cerca de US$65.000 millones (cerca del 25% del PIB). Hay varios temas a los cuales estar atentos en el próximo Presupuesto.

El primero es el crecimiento del gasto público. En general, los analistas proyectan un 3% de crecimiento. Sin embargo, de acuerdo con las proyecciones presentadas por el Ministerio de Hacienda en el informe de finanzas públicas del año pasado, el gasto podría crecer cerca de 4,9% real en 2018. Este es un número muy grande cuando se considera que la economía está creciendo menos de 2% por año, pero se explicaría porque en 2018 aún habría recursos adicionales de implementación de la Reforma Tributaria 2014. El problema de este supuesto es que se sustenta en el informe financiero del proyecto original de Reforma Tributaria. Pero esta fue posteriormente modificada, aunque no así el informe financiero, por lo que tener un aumento tan significativo en gasto público puede no tener sustento sólido en los ingresos, lo que puede llevarnos a mayor déficit fiscal.

Justamente un segundo tema relacionado con el déficit fiscal es que en el Presupuesto se solicitará autorización para emitir deuda pública en 2018. Una vez que se anuncian las proyecciones de ingresos (tanto tributarios como de otras fuentes) y gastos fiscales, se proyecta el déficit fiscal que debe ser financiado ya sea por la emisión de deuda pública o por la liquidación de activos del fisco. En el último Consensus Forecast (que es una encuesta a analistas económicos acerca de variables clave de la economía) se proyecta que en 2018 el fisco tendrá un déficit de 2,5% del PIB, esto es, cerca de US$6.500 millones. De ahí que es altamente probable que se solicite autorización para emitir deuda por una cifra en ese rango. ¿Por qué no liquidar activos? En general el fisco tiene dos tipos de activos líquidos: los otros activos del tesoro público (OATP, activos que se manejan dentro de Chile) y los fondos soberanos en el exterior. Al 31 de julio de 2017, el fisco tenía OATP por cerca de US$8.000 millones, pero seguramente se ocuparán prácticamente en su totalidad en la segunda mitad de este año para financiar el déficit de 2017. Por lo tanto, para financiar el Presupuesto 2018 deberá ocuparse la emisión de deuda porque los fondos soberanos en el exterior (hoy más de US$24.000 millones) están guardados para ser utilizados en casos de crisis económicas importantes.

Un tercer tema es que el Gobierno presentará las holguras fiscales para los años 2019 a 2021, que corresponden a la diferencia entre los gastos ya comprometidos por el Gobierno (inevitables) y el nivel de gasto compatible con la meta fiscal. Usualmente cuando hay traspasos de gobiernos, la holgura para los gobiernos siguientes ha sido positiva, entregando espacio para que el Gobierno siguiente implemente su programa. Por ejemplo, en 2005 al realizarse el Presupuesto para 2006, la holgura para los tres años siguientes era de dos puntos del PIB; en 2009 se proyectaban holguras de 3,9 puntos del PIB en 2010-2013 y en 2013 se proyectaban holguras por 1,4 puntos del PIB. Sin embargo, el año 2016 al proyectarse 2018-2020, las holguras eran negativas por 0,6 puntos del PIB. Por lo tanto, habrá que estar atentos a cómo vienen estas holguras en el próximo Presupuesto.

Columna publicada en el diario Pulso.