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Columnas

13 Agosto 2017 | Salvador Valdés | Pensiones

Pensiones o votos

En una nueva encuesta, las personas que tienen 65 o más años califican su situación económica con un promedio de 4,9 en una escala de 1 a 10, valor cercano al punto medio. Los valores 1, 2 y 3 de esa escala captan solo el 20% de las respuestas. Esto es confirmado por la encuesta Casen 2015 (PNUD, 2017) y por las encuestas del INE (Clapes UC, 2014 y 2015). Se las han arreglado con otros recursos, no pensiones. Saben que las actuales pensiones son bajas porque los sueldos son bajos y que fueron aún mucho más bajos 40 y 20 años atrás, cuando ellos cotizaron.

La Nueva Mayoría, en cambio, está angustiada por los votos de esta elección parlamentaria. Se saben impopulares porque su atolondrada aprobación de una mala reforma tributaria en apenas 30 días, en abril de 2014, mató muchos buenos empleos y estancó los salarios de la clase media. Con el proyecto de ley recién anunciado planean recuperar votos en la elección parlamentaria de noviembre, por medio de aprobar, en 30 días, subsidios injustos.

La ciudadanía tiene razón al sospechar de estos subsidios de último minuto. Apenas sepa que los pensionados de altos ingresos (exejecutivos privados y exoperadores políticos del sector público) recibirán $ 120 mil al mes por 30 años, mientras que aquellos con pensiones por $ 150 mil al mes recibirán apenas $ 30 mil al mes y por solo 20 años, confirmará su decisión de no votar por ellos.

Los trabajadores de 59 y menos años sí están angustiados por las pensiones que recibirán en 10 o 20 años más. En la escala de 1 a 10 de la situación económica futura posible, los tres valores cercanos al polo “la peor posible” captaron el 55% de las respuestas de los ocupados entre 46-59 años.

A ellos debemos asegurar que no quedarán solos, sino que la sociedad entera los apoyará: familia, entidades sin fines de lucro, prestadores de servicios seleccionados por licitación y políticas públicas mejoradas. Para estos trabajadores, una buena política pública sería destinar un 0,5% de los sueldos y honorarios, más otro tanto en recursos fiscales, a un fondo que más adelante bonifique a los pensionados con dependencia severa una suma fija en UF al mes, excepto a los de mayores medios.

Columna publicada en La Tercera.