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Columnas

06 Junio 2018 | Nathaly Andrade | Mujer

¿Por qué promover equidad de género?

La lucha de la mujer por una mayor equidad de género cobra más fuerza. Chile no es la excepción. Más allá de mis simpatías con varios de los reclamos del movimiento a nivel mundial, resulta interesante pensar en uno de ellos: que más mujeres tengan acceso a ciertos trabajos que socialmente son considerados de hombres. Según la OIT (2017), en Latinoamérica alrededor del 21% de las empresas tiene a mujeres en posiciones directivas, y en el sector público la cifra alcanza al 20%.

¿Por qué deberíamos promover un acceso uniforme a ambos sexos? ¿Qué beneficios (costos) supone? Muchas restricciones al acceso de mujeres a ciertos empleos son resultado de normas sociales. Incluso en labores donde el trabajo físico juega un rol, la tecnología reduce diferencias en productividad entre géneros. Más representatividad femenina trae beneficios en términos de mayor cohesión social: una mayor parte de la sociedad se siente representada por personas afines a sus problemas. Estudios como Dezsö y Ross (2012) o Huang y Kisgen (2013) evidencian que la presencia de mujeres en puestos directivos mejora el rendimiento en el sector privado. Y en el público, la asignación de recursos y las prioridades legislativas favorecen a todos. Un mayor vínculo entre cohesión social y eficiencia económica reduce las tensiones entre grupos; por ejemplo, habría menos manifestaciones. Más cohesión social no sólo es deseable por sus efectos sobre la eficiencia, sino que podría ser deseable en sí misma.

Partiendo de que en algunas dimensiones hombres y mujeres son distintos, una participación más balanceada en el trabajo debe generar ganancias en eficiencia en términos de colaboración. Entonces, aumentar la presencia de mujeres supone traer nuevas visiones sobre cómo enfrentar los problemas particulares a cada labor. Para esto son necesarias mejores políticas. Pero no sólo se trata de hacer y pedir reformas, sino también de que hombres y mujeres reconozcamos y aceptemos que la diversidad es clave para el crecimiento de la economía, el progreso y el buen vivir. Avanzar en igualdad de género representa potenciales ganancias para todos. Es necesario que exista la voluntad de aportar en la discusión y escuchar; involucrar a los hombres es un paso importante para avanzar.

Columna publicada en La Segunda.