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Columnas

¿Qué le espera a Vinicius?

Vinicius fue la mascota de los Juegos Olímpicos de Rio 2016, una alegre criatura con semejanzas a un gato que reflejaba el espíritu festivo del momento. Habiendo estado en Rio las últimas semanas, puedo dar fe de la alegría que se respiraba; los brasileños gozaban cada una de las participaciones de sus atletas y se emocionaban con cada una de las medallas. Los llantos de Neymar Jr. no estaban pauteados, reflejaban la satisfacción de un pueblo todavía humillado por el 1-7 ante Alemania.

Un reciente estudio de ocho economistas avala esta impresión (Dolan et al., 2016); mediante encuestas sobre satisfacción personal en distintas capitales europeas antes y durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, los autores concluyen que los juegos tuvieron un impacto significativo en felicidad y satisfacción con la vida en los habitantes de la capital anfitriona. Los londinenses se sentían orgullosos de ser los organizadores de unas olimpiadas vistas en todo el mundo y da la impresión de que los “cariocas” se sentían igual.

¿Qué le espera ahora a Vinicius? La misma encuesta que se aplicó a los londinenses antes y durante los juegos, se repitió al año siguiente; esta vez, sin embargo, los resultados no fueron tan positivos. El efecto positivo en felicidad y satisfacción con la vida había desaparecido y los ciudadanos de Londres se hicieron más propensos a sentir que sus actividades diarias tenían poco sentido.

El economista británico Tim Harford señalaba que, a la luz de los resultados, los sentimientos de organizar los Juegos Olímpicos no eran muy distintos de los de organizar una fiesta y tener que soportar la resaca del día siguiente. En el contexto de Brasil esta predicción es preocupante, una economía que decrece al 3,8% y tiene un problema político de proporciones difícilmente está preparada para tener “resaca”. Ojalá para estos juegos la predicción no se cumpla, ya que si el descontento previo a los JJOO -sin resaca- era alto, con resaca todos sabemos que el humor y descontento pueden ser bastante peores.